La vida es un río de sensaciones, una carretera llena de obstáculos, un laberinto con varias salidas... Se puede ver desde múltiples perspectivas. Pero para vivirla plenamente hay que buscar las pequeñas cosas de cada día que nos hacen felices, perseguir sueños, dejarse llevar por la música...
Los sentimientos se mecían igual que las olas en el mar, nunca había calma. Se elevaban firmes, seguros, puros y golpeaban en lo más profundo de mi ser. Nunca supe controlarlos, aunque por momentos los apaciguara, porque, ¿quién puede dominar las olas? Nadie. Lo mismo ocurre con ellos, con mis sentimientos. Son libres, dominan, poseen, hieren, hacen feliz... Son simplemente eso.
En este mundo hay soñadores y realistas. Lo lógico es que los soñadores se juntasen con los soñadores, y los realistas con los realistas. Pero muchas veces pasa lo contrario. Veréis, los soñadores necesitan a los realistas para impedirles volar demasiado cerca del sol. ¿Y los realistas? Pues sin los soñadores podrían no despegar jamás.
¡La vida es bella!
Parece un tópico. Una frase que solemos decir cuando estamos viviendo algún momento feliz. No nos paramos a pensar que a pesar de todas las cosas malas que nos van ocurriendo, y que ocurrirán, la vida es lo más bonito que podemos tener. Qué las pequeñas cosas, por simples que parezcan son verdaderos milagros. Qué todos los días nos ocurre algo que nos hace felices: un detalle, una mirada, una sonrisa, una conversación, alguna palabra, un recuerdo, una foto, un sueño... Qué estamos vivos, y es todo cuanto podemos pedir.
Así que, ¿por qué no decir todos los días al levantarnos: buenos días princesa?
¿Qué pasa cuando nos dicen que no? ¿Alguna vez nos hemos parado pensarlo? No sé vosotros, pero yo suelo pensar que se hunde mi pequeño mundo.
Es verdad que hay muchos tipos de no pero algunos duelen más que otros. Algunos nos derrumban. No hace falta que te digan un "no" para saber que es una negativa lo que intentan decirte, aunque sea sutilmente. Cuanto antes lo superemos mejor, porque a lo largo de nuestras vidas va a haber muchos "NO" y aprender a superarlos nos hará más fuertes. Además, se dice que cuando una puerta se cierra, una ventana se abre. ¡Pues vamos a regalarle sonrisas al mundo!